
Crónica
El refugio del Surrealismo

Escrito por: Lucero Vinces
El movimiento cultural surrealista, que surgió en contradicción a la razón sigue siendo el estilo que permite refugiarse y expresar lo más profundo del ser humano para ser una voz en diversos aspectos de la vida. Pero, actualmente ¿se ha convertido en una obligación comunicar mediante el arte?
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
Existen personas que afirman que el arte es un talento con el que se nace, pero para otros, surge de la necesidad visual, de la carencia de cosas que desencadenan las ganas de poseerlas. Cada artista crea su propio lenguaje para comunicarse y dentro de ese abecedario aparecen diversas técnicas y estilos como lo es el surrealismo en la actualidad.
​
La vanguardia surrealista nace como una expresión artística que niega lo racional, hoy dejó de ser un movimiento para convertirse en esa técnica y proceso que estimula la parte creativa y dinámica del autor. El surrealismo es afianzarse con las emociones, entender que con la obra no necesariamente se debe transmitir algo, sino que cada persona puede sumar ese significado.
​
Jhoel Mamani, docente y artista plástico y visual, ve en cada uno de sus dibujos una representación distinta. Uno de sus mayores placeres es pintar cuervos, para muchos son simples aves que representan la muerte, pero para él son animales que reflejan libertad.
​
Él se ve representado en esta especie de ave. "Lo que más me gusta del surrealismo es que cada persona puede interpretar el dibujo como quiere, puedo decir lo que pienso sin sentirme juzgado", sostiene Jhoel.
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
Escape de la realidad
​
En un mundo donde da miedo expresarse, aparece la técnica que permite transmitir lo que el autor desea sin la obligación de explicarlo al espectador. Ahí recae la importancia del surrealismo en la actualidad.
Camilo Fajardo (20) estudia en la Escuela Nacional de Bellas Artes y desde que tiene uso de razón realiza dibujos que "nadie entendía", pero que al hacerlo lograba sentirse mejor tanto emocional como físicamente.
​
Camilo sufre del síndrome de Tourette, una enfermedad que se caracteriza por forzar movimientos y sonidos que no se pueden controlar. Cada vez que sufría de esos ataques, él solía buscar algún lugar en donde dibujar porque era lo único que lo calmaba. Sin embargo, no dibujaba objetos comunes que cualquier persona pudiera entender, al contrario, sus pinturas eran tan surrealistas que su madre no dudó en llevarlo al psicólogo.
​
El alivio que sentía Camilo al dibujar era incalculable, a tal punto que podía realizar pinturas sobre paredes, páginas de cuadernos y hasta libros. "Siempre que dibujo me concentro mucho en ello que me olvido de todo. Me encanta lo que hago. Desahogo mis emociones y sobre todo mi enojo dibujando. Le tengo mucho cariño a este hobbie porque logré encontrar un orden entre tanto desorden”.
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
La obligación de comunicar
​
Los exponentes más representativos de esta vanguardia utilizaron el arte como recurso para quejarse de la sociedad. En Perú, Joan Alfaro es uno de los representantes del surrealismo andino y utiliza sus obras para criticar el contexto cultural del país sobre la economía ilegal de la coca y otros problemas sociales.
​
“El arte no solo debe reflejar lo que nos interesa individualmente, sino que desde ese sentido intentar mejorar mi realidad, mi contexto”, afirma Jhoel Mamani, quien mediante sus obras critica la sociedad actual.
​
El objetivo de una obra es que se hable de ella, que genere diálogo. La fuerza del surrealismo se tiene que aprovechar, quizás con mensajes escondidos, o a través de escenarios de fantasía. Cada persona es un mundo distinto, con sueños, miedos, visiones, ilusiones, etcétera. Aquello permite la inspiración del ser humano para la creación de sus obras y lo que comunican en ellas.
​
¿Es una obligación comunicar mediante el arte? Para Ingrid Arias Garay (artista gráfica y visual) se debe romper con el paradigma de que el artista debe utilizar su obra para reclamar o pedir algo. Si bien es cierto, a lo largo de la historia se ha aprovechado el arte como medio de expresión, sin embargo, actualmente es otra la historia.
​
El arte dejó de ser un medio para adaptarse a la sociedad, hoy es el refugio y conexión con uno mismo. Ingrid considera que el arte surrealista es un estilo para contemplar, pero sobre todo disfrutar.
​
“El surrealismo es más de mentes soñadoras, de mentes que no están con los pies en la tierra”, comenta Ingrid. Ella siempre ha aprovechado ese estilo para desconectarse de su contexto y realidad. La pintura se convierte en un escape más que en una oportunidad de alzar su voz.
​
Hoy, el arte es el medio por el cual las personas logran desahogarse y refugiarse. El artista ya no busca que el espectador entienda su obra ni mucho menos que le guste. Cada artista es un mundo diferente y eso se ve plasmado en las creaciones artísticas, donde existen escenarios únicos para el autor que representan un refugio tanto como creador y como espectador.
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​
​

“La persistencia de la memoria” - Salvador Dalí

“Resiliencia” - Jhoel Mamani

Sin título - Camilo Fajardo


“Agonía” - Ingrid Arias