

Crónica
Frenesí sonoro

Escrito por: Andrea Sanchez
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En el local ‘El Huaralino’ se venden alrededor de 1.000 cajas de cerveza por concierto; es decir, se consumen 12 mil botellas de alcohol por la retumbante música que ambienta el lugar que genera un entorno sedentario. El secreto de las discotecas y conciertos: La música alta que acelera el consumo de bebidas.
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El Huaralino se ubica en el corazón de Lima Norte y es el gigante musical en la actualidad.
Foto: Jazmin Ceras
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Para Nicole Aranda, psicóloga clínica y terapeuta, la respuesta se encuentra en una combinación de factores psicológicos y sensoriales. "La música en alto volumen estimula la liberación de adrenalina y dopamina en el cerebro, lo que puede aumentar la sensación de euforia y entusiasmo en las personas", explica. "Esto, a su vez, lleva a un aumento en la velocidad del consumo de bebidas, ya que las personas tienden a sentirse más animadas y desenvueltas."
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Notas altas, sorbos rápidos
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En la oscuridad palpitante de la discoteca, donde las luces intermitentes y los ritmos frenéticos convergen, las bebidas fluyen tan rápido como la música retumbante. Parece existir una conexión entre el volumen de la música y la velocidad con la que las copas se vacían. Investigando esta curiosa relación, nos adentramos en el mundo de la noche y el espectáculo, explorando por qué el estruendo de la música hace que los asistentes a las discotecas beban más rápido de lo que imaginamos.
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La gente está ansiosa, un artista se presentará. En medio de la música que fluye de los parlantes, la voz del cantante y los asistentes acompañando el canto a toda furia, se pasean los vendedores de bebidas, con sus precios altos y atentos a cualquier señal que indique beber. La bebida ingresa a su cuerpo y una sensación de calor se aproxima, el placer de sentir como la garganta se refresca, da fuerzas y entusiasmo para corear y bailar al ritmo de la música que se eleva junto a las emociones.
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Un vendedor de alcohol en un concierto de música en vivo.
Foto: GEC
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Los tonos del consumo
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Nicole Aranda señala que el volumen alto de la música puede hacer que sea más difícil mantener una conversación en un tono de voz normal. Como resultado, las personas suelen inclinarse hacia adelante para hablar directamente al oído de sus amigos o conocidos, lo que incrementa la proximidad física y la interacción social. Este acercamiento constante y el contacto visual a menudo conducen a un mayor consumo de bebidas, ya que las personas se sienten más conectadas y cómodas entre sí.
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La influencia del volumen alto en la aceleración del consumo de bebidas.
Foto: Discoteca ‘Terraza’
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Además, un artículo de Óscar Hernández, publicado por la Universidad Pontificia Javeriana de Colombia, sugiere que la música en alto volumen puede afectar la percepción del tiempo. La investigación reveló que cuando la música es más alta, las personas tienden a percibir que el tiempo transcurre más rápido de lo que realmente es. Como resultado, beben más rápido para mantenerse al ritmo de la música y sentir que están aprovechando al máximo su tiempo en la discoteca.
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Las más pedidas
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Las discotecas y conciertos, conscientes de esta dinámica, a menudo optan por mantener un volumen de música alto como parte de su estrategia para aumentar las ventas de bebidas. Al acelerar el ritmo de consumo de bebidas, los negocios pueden generar mayores ingresos y crear una atmósfera de diversión y euforia que atraiga a los clientes a regresar.
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Piero Varona, administrador de la discoteca “Dembow” en Villa María del Triunfo, confirmó que en su discoteca ponían música en alto volumen para generar más ingresos a través del alcohol ya que, de una u otra manera, esta “empila” a los asistentes y estimula que se sientan más en confianza y más felices, sin embargo, aumente que el único factor del éxito no sólo es el volumen, sino también la música que se elige, “el DJ ve cuántos jóvenes o cuántos adultos hay y ya ve si pone reggaeton o salsa”, por lo que se adapta al gusto del consumidor que al disfrutar del momento, pierde la percepción del tiempo, lo que lleva a un consumo más rápido.
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