

Freestyle poético en Huaura

Escrito por: Juan Nakamura
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El distrito de Huaura, ubicado en la región de Lima, se encuentra a un mes de celebrar el Grito de Libertad, realizado cada año por tradición. Sin embargo, los ciudadanos de Huaura sienten la necesidad de visibilizar la localidad de forma constante y no solo en el mes de noviembre. Juan Antonio Lezameta, educador, escritor y gestor cultural, encontró en el arte, la poesía y el rap una forma de buscar el progreso de su comunidad.
Plaza de Armas de Huaura, distrito conocido como “Cuna de la Independencia”
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Huaura es una zona llena de maravillas, desde las personas que caminan con serenidad por la Plaza de Armas hasta los lugares que la historia los marcó como distintivos. Para ejemplificar, se encuentra el conocido Balcón de Huaura, el primer lugar donde el militar argentino Don José de San Martín declaró la Independencia del Perú el 27 de noviembre del año 1820. Por este motivo, la localidad es conocida como “la Cuna de la Independencia del Perú”.
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Juan Antonio Lezameta no solo es un escritor y educador dentro de su localidad; es un gestor comprometido con la difusión del arte y la cultura en Huaura. El ir y venir es una actividad frecuente en su vida. “Vinculamos tres ejes transversales: el eje histórico, porque cuando hacemos actividades la gente conoce el balcón, el campanario, la Plaza de Armas; el eje cultural (danza, teatro, clown), y el eje académico (círculos, ponencia, debates, presentación de libros). Parte de su labor consiste en aprovechar los espacios del distrito para realizar concursos de creación poética, festivales, veladas literarias y festivales de danza. Dentro del ámbito literario, encontró a través del rap y la poesía, herramientas que podrían fortalecer el movimiento cultural y económico en la zona.
De la poesía al rap
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El género lírico es una forma de expresión que combina el sentido de la estética con las emociones comunicadas a través de las palabras. Hoy en día, la evolución de la poesía se plasma en el uso de versos libres y mayor empleo de lenguaje simple. Este es uno de los motivos por los que autores contemporáneos siguen interesándose en crear estas composiciones. Pese a ello, surge una problemática muy común en los poetas: hallar su propia voz. “Para eso, tienes que conocer cientos y miles de voces, jugar con lo que otro ha iniciado, darte cuenta si tú puedes hacerlo y una vez que lo logras, pensar qué plus puedes darle”, comenta Juan Antonio.
El proceso creativo es más complejo de lo que parece, pues no solo basta con el consumo frecuente de literatura. Lo más importante es el viaje que el autor experimenta, como explica Lezameta: "Muy al margen de las bases teóricas, de los estudios intelectuales, yo lo resumo en que el ser humano siempre está predispuesto a sufrir cambios en su modo de pensar, ser y transmitir. Si tú escribiste de esta manera y pasan dos meses, tu manera de ser ya cambió". Aquellos cambios constantes dieron un impulso para que el difusor cultural Lezameta migrara de sus primeros peldaños poéticos a una expresión musical que le hiciera frente a las problemáticas actuales de la sociedad.
Durante la adolescencia, su primer acercamiento al rap se dio al filo de la diversión. “En secundaria, llegó un joven de la sierra que siempre hablaba solo, eso fue materia de que el que menos lo agarre a lapos. A mí nunca me ha gustado que otro humille a otro, entonces me paraba al frente para defenderlo”, relata Juan Antonio su experiencia.
Con su habilidad para rimar y conjugar reflejada en sus poemas, intentó seguir los versos al compás del “beat”. “Para mi graduación, hice la canción “Mundo Ilusiones” con un compañero, se grabó en menos de 15 minutos, cuando por lo general se toman 4 horas”, cuenta Lezameta. Esta experiencia lo introdujo a un mundo lleno de “freestyle”, batallas y todo un movimiento que en un inicio solo significaba para él creatividad espontánea, pero se encontraba a punto de descubrir un género que relata las condiciones políticas, sociales, culturales y económicas, algo muy beneficioso como una herramienta de transformación.
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Festijoven Huacho 2019
Fuente: Juan Antonio Lezameta
¿El rap es literatura?
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La cuestión de si el rap puede ser clasificado como literatura es un tema de debate en círculos académicos y culturales. La respuesta a esta interrogante puede variar dependiendo de la perspectiva y la definición de literatura que se emplee.
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Según Juan Antonio desde un punto de vista convencional, la literatura ha estado históricamente vinculada a la expresión escrita a través de libros, novelas, poesía y otros tipos de textos escritos. Desde esta perspectiva, algunas personas podrían sostener que el rap, que se fundamenta en la música y la comunicación oral, no se ajusta a los estándares tradicionales de la literatura. No obstante, existen argumentos sólidos que respaldan la consideración del rap como una manifestación de la literatura.
En las letras del rap, se observa frecuentemente una narrativa profunda, el uso de metáforas, juegos de palabras y una exploración creativa del lenguaje. Los raperos a menudo abordan temas de relevancia social, política y personal en sus letras, lo cual puede compararse con la exploración de temas en la literatura convencional. Además, el rap ha sido empleado como una forma de expresión artística y cultural que refleja experiencias de vida y comunidades, lo que también es una característica de la literatura.
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Sin embargo, uno de los desafíos que presentan los raperos para convertirse en difusores del hip hop, es el estigma colectivo frente a este género. Hace unos años podía apreciarse la decadencia del movimiento hip hop. “Lo que era un círculo de entretenimiento se convirtió en un vicio. La gente llegaba, se insultaba, se echaba la madre, utilizaban los espacios como fumaderos”, comenta el difusor cultural de Huaura.
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Otro obstáculo son los prejuicios en los que se asocia al rap con la violencia, drogas y delincuencia, cuando el mensaje que se busca transmitir es más bien una mejora de las comunidades populares, profundizar problemáticas como corrupción, arbitrariedades, racismo, entre otras. Los caminos de difusión no son fáciles en un inicio. “Cuando decía que era rapero, nadie me quería dar espacio, ni siquiera en los restaurantes. Entonces ¿cómo empezar a cambiar ese modo de pensar de la comunidad? Y empecé en comedores populares, teletones, ese círculo donde el rap no había ingresado”, fue la experiencia de Juan Antonio para intentar cambiar la mentalidad de la población.
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Entrevista a Juan Antonio Lezameta, educador, poeta, rapero y gestor cultural
- Biblioteca del Museo de Sitio de Huaura
Festivales y su contribución en el progreso de Huaura
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El rap y la poesía pueden combinarse, y el híbrido resulta beneficioso en todo su esplendor para la comunidad, pero ¿de qué forma? Mientras que la alcaldía se encarga del financiamiento, Juan Antonio, como difusor cultural, presenta ideas y planes para futuros proyectos, como la organización de festivales.
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Los proyectos culturales impulsados crean un punto favorable para Huaura; en consecuencia, la población apostará por estas actividades y buscará su protección. "El arte, la música, el teatro y todos los elementos que la componen, pueden lograr de que los niños del barrio, en lugar de pensar en comprar un arma o coger una pipa, buscarán inscribirse en un taller de teatro, clown o música", menciona Juan Antonio.
De la misma forma, Lezameta destaca que los festivales pueden ayudar a cambiar la percepción de aquellos que caen en el cliché del foco delincuencial en los barrios, desde los turistas hasta los taxistas cercanos a la zona. Esto no solo mejoraría el concepto de la gente, sino también el dinamismo de la economía local. Como comenta Juan Antonio, la gente del exterior, al comprar al menos una papa rellena, genera un movimiento en la economía con solo un sol. El sentido común de la colectividad implica que al tener un lugar que aporta a la economía, lo primero que se evitaría es la gente de mal vivir. De esta manera, el barrio se organiza para que aquellas personas no retornen.
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I Velada Cultural “Huaura, Cuna de la Independencia, misterio y tradición"
Fuente: Juan Antonio Lezameta
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Poco a poco, se evidencia evolución en el distrito. Ante la reducción de un 80% del foco delincuencial en los barrios, Huaura se motivó. Entre trámites y documentaciones, lugares históricos como el Balcón de Huaura comenzaron a cobrar vida. Lugares que hoy en día son basurales o chacras abandonadas se encuentran en proceso de transformación. Como Juan Antonio Lezameta menciona: "Jóvenes que antes tocaban en las calles, ahora tocan en grandes conciertos, los que antes tocaban en callejones, ahora están en entrevistas de radio, televisión, tienen bandas de cumbia…". Este progreso se evidencia gracias a una visión en mente, una visión que busca unir la poesía, el rap, la música, el arte, en favor de la sociedad.
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