

Crónica
El dilema de producir

Escrito por: Aldana Sandón
El mundo de la producción musical cuenta con un gran avance gracias a la evolución digital. Y el Perú no es la excepción. Existen algunas productoras que supieron adaptarse a este proceso y salir victoriosas, sin embargo, otras no contaron con los medios ni las habilidades necesarias y solo quedaron en el recuerdo.
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Paulo Morales (25), conocido por su considerable trayectoria como productor musical de la cumbiambera Maricarmen Marín, tiene como empresa independiente a PM Studios. Desde el 2013 hasta la actualidad realiza producciones y colaboraciones con artistas que abarcan distintos géneros: Deyvis Orosco, Daniela Darcourt y Susan Ochoa son algunos de los que más renombre tienen por los peruanos. Marco Romero es otro de ellos, pero no se le identifica fácilmente hasta que se menciona una de las canciones más emblemáticas de la Blanquirroja: ‘Porque yo creo en ti’. El himno oficial de la Liga 1 Betsson y ‘Vamos Perú’ también son obras musicales creadas por Romero y el reconocido productor.
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Todo este prestigio se debió únicamente a Paulo, pues la producción musical no cuenta con un apoyo por parte del Estado peruano. Esta situación empeora debido a la creciente informalidad en el país y a la competitividad de los jóvenes talentos en la industria.
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Productor Paulo Morales en su estudio musical “PM Studios”.
Fuente: Propia.
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De boca a boca
Hacer un trabajo ‘conchudo’ es la clave, afirma Morales. Producir para aquellos músicos sin costo alguno por el servicio que se realiza. ¿Pero qué tan rentable es esto y qué requisitos se necesitan? Si bien es cierto, el encargado de crear el material pierde una gran cantidad de dinero y tiempo, pero finalmente la deuda se salda cuando el reconocimiento entra en acción. Trabajar para artistas reconocidos permitirá que los creadores puedan codearse en el ámbito musical peruano y así ser remunerados.
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Rosita Arango con discos producidos por su productora.
Fuente: ReverbNation.
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Fábrica de chorizos
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En la actualidad, los músicos de cumbia y salsa ‘perucha’ optan por resarcirse. Aunque hace dos décadas, el hacer música sin distinción técnica resultó agobiante para los oyentes, tal como lo reafirma Paulo Morales. Este fue el caso de Rosita Producciones, una disquera pionera de cumbia y folklore peruano, que tuvo su apogeo a inicios de los 2000 's cuando predominaban agrupaciones como Los Shapis, Agua Bella, Los Mirlos y Grupo Néctar. Hoy en día, la productora de Rosita Arango deja de lado la industria musical para conmemorar los éxitos de estas bandas mediante publicaciones en sus redes sociales.
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Si hablamos de producción musical no solo basta con elaborar un producto técnico y artístico, sino que es importante promocionar y difundir correctamente para llegar a la audiencia deseada. El uso de estas estrategias, cumplir con los permisos legales y tener los conocimientos necesarios resolverá el dilema de si vivir de la música es posible o no; y lograr ser recordadas por un largo periodo de tiempo: “Lo bonito del riesgo”.
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Seguidores de rock vociferando en un evento.
Fuente: Premios Ícono.


